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Voz Propia. Ep. 7: La balsa de la creación frente al oleaje del abismo humano. Paco Márquez

¿Cómo sanar a través de las letras? Paco Márquez revela su viaje desde la alta dirección hasta la poesía, y cómo el arte lo rescató tras el fallecimiento de su esposa.

Paco Márquez en Voz Propia Podcast

Entre el Banco y la Poesía: 6 Lecciones Sorprendentes sobre la Creatividad en el Abismo Humano

Existen trayectorias que se despliegan en la monotonía de una sola llanura, pero la vida de Paco Márquez es un mapa de relieves transversales y fronteras difusas. Habitante paradigmático de los límites, Márquez ha transitado con idéntica lucidez por los pasillos de la alta dirección corporativa, la dureza de una vulcanizadora infantil y el abismo sagrado de la página en blanco. Ganador del Premio Nacional de Poesía de Lagos de Moreno, su historia nos sitúa ante un interrogante de calado intelectual: ¿cómo preservar la pulsión creativa cuando la estructura del mundo real o el peso del duelo amenazan con asfixiar la imaginación? A través de su lente, descubrimos que el arte no es un ornamento, sino una balsa de rescate en el oleaje más ensordecedor.

1. El error infantil que definió una vocación: El banco de los escritores

A los cinco años, Paco observaba a su padre, un funcionario bancario, sentado frente a un escritorio firmando documentos con un aura de absoluta solemnidad. En la cosmogonía de aquel niño, su padre no estaba autorizando créditos ni revisando estados de cuenta; estaba, sencillamente, escribiendo libros. Bajo esa premisa, creció convencido de que el banco era el recinto sagrado donde los hombres se congregaban para ejercer el oficio de la literatura, una equivocación tan rotunda como poética que lo llevó a construir su propio estudio con una caja de cartón y muebles de "Lego", donde intervenía volúmenes con rayones frenéticos antes incluso de conocer el alfabeto.

Esta anécdota nos revela cómo las percepciones de la infancia, aunque técnicamente erróneas, actúan como el primer motor de nuestro destino. Lo que para el mundo adulto era un trámite burocrático, para el niño era una epifanía creativa. Al final, no somos lo que el mundo nos impone, sino lo que decidimos creer sobre lo que vemos; ese "error" fue la semilla de un hombre que nunca dejó de buscar la narrativa oculta tras las estructuras rígidas de la realidad.

2. El "clóset" creativo: Sobrevivir al mundo corporativo

La geografía del alma de Márquez es vasta: trabajó desde los nueve años echando aire a las llantas en la vulcanizadora de su abuelo en Lagos de Moreno, para luego escalar hasta gerencias en empresas como FEMSA o agencias automotrices. Sin embargo, en esos ecosistemas de rentabilidad y procesos, su identidad de escritor permanecía en una suerte de "clóset". Mientras el deporte es aplaudido, la lectura profunda suele recibirse con una suspicacia que raya en la burla. Paco recuerda con agudeza cómo, al mencionar que leía el Ensayo sobre la ceguera de Saramago, sus colegas respondían con risas: "Paco es de los que lee", decían, convirtiendo el acto intelectual en una excentricidad sospechosa.

Esta tensión genera una autocensura necesaria para navegar la "normalidad" empresarial. El currículum se convierte en un escudo que oculta la vulnerabilidad del poeta para no comprometer la percepción de eficacia profesional. Sobre este equilibrio precario, Márquez es tajante:

"Es difícil si tú le dices en tu currículum soy escritor para que te entren a... que te contraten... seguramente no te ayuda al contrario te va a limitar."

3. La mitología de lo cotidiano: Una oda a la "jirivilla" familiar

La creatividad de Paco no nació en la abundancia, sino en la vibrante carencia de una familia de seis hermanos y catorce nietos. En ese entorno, donde el chiste de cantina y la anécdota costumbrista eran el pan diario —como la mofa de su abuelo sobre los "11 mujeres, dos hombres y Pancho"—, surgió la mitología del "Chóquene". Creado por su hermano Mauricio para personificar el miedo a los rincones oscuros de la casa de la abuela, este monstruo familiar lideraba a una banda de nietos en huidas frenéticas.

Años después, esa vivencia se transfiguró en "Jirivilla", un cuento premiado donde un niño no huye del monstruo, sino que busca "madrearlo" para demostrar que él es más temible que cualquier fantasma. Es una oda a la creatividad que germina en la convivencia numerosa: tomar el material bruto de la memoria familiar y, mediante el rigor del lenguaje, elevarlo a la categoría de literatura. Lo cotidiano, bajo esta luz, deja de ser ordinario para volverse mitológico.

4. La culpa como una ballena: De Jonás a la Inteligencia Artificial

Márquez disecciona la culpa judeocristiana no como un concepto abstracto, sino como un animal colosal —una ballena— que devora nuestra capacidad de goce. Desde Jonás y el Capitán Ahab hasta el Pinocho que busca redimir a Geppetto, la figura del cetáceo representa esa herencia cultural que nos obliga a vivir como penitentes, cargando pecados ajenos y propios. Paco propone una síntesis brillante al conectar este mito con la modernidad: ve en la Inteligencia Artificial al "Pinocho del futuro", una creación que, al igual que nosotros, busca desesperadamente una humanidad que la redima de su propia naturaleza artificial.

Esta "tragedia cotidiana" nos define como seres que se autoviolentan a través del remordimiento. La culpa actúa como un mecanismo de control invisible que impregna la identidad latina, impidiéndonos habitar el presente sin la sombra de una deuda moral que nunca terminamos de liquidar.

5. Mágico Mezcal: La balsa de la conexión humana

Frente a la inmediatez algorítmica, surgió "Mágico Mezcal", un proyecto emprendido junto a su esposa Viridiana. Lo que hoy parece una decisión disruptiva —entregar personalmente cada pedido— nació de una necesidad logística: la falta de permisos para la distribución masiva. Sin embargo, este "error" del sistema se convirtió en su mayor activo. Al no poder vender en supermercados, Paco convirtió cada entrega en un ritual de vecindad y afecto.

Entregar una botella se transformó en la excusa perfecta para tejer comunidad, para saludar al amigo del hermano o al antiguo colega. En este modelo, lo "artesanal" no reside únicamente en la destilación del agave, sino en el trato humano. Es la prueba de que, en el abismo de la automatización, la verdadera rentabilidad se encuentra en la recuperación de los vínculos personales.

6. La balsa en el abismo: El arte como mecanismo de supervivencia

La lección más desgarradora y luminosa de Paco Márquez nace del duelo. Tras la pérdida de Viridiana en marzo de 2025, la literatura dejó de ser un oficio para convertirse en su única balsa. Fue ella quien, antes de partir, le entregó la convocatoria del Premio de Cuento Raquel Banda Farfán de Lagos de Moreno con una instrucción final: "Deja de repasarlos tanto y envíalos". Aquel premio, recibido en la soledad del duelo, fue el impulso vital para volver a ponerse de pie cuando el silencio amenazaba con devorarlo todo.

La literatura le devolvió la voluntad de habitar un mundo donde ella ya no estaba. En sus palabras, el arte no es un accesorio estético, sino la herramienta fundamental para no hundirse en el vacío que deja la muerte:

"La literatura ha sido una forma de vivir después de la muerte de mi esposa... esto me dio un poco de ganas de vivir y ya ahora más."

Conclusión: Una invitación a rayar los libros

La trayectoria de Paco Márquez nos recuerda que la vida se construye con encuentros y memorias compartidas, no con los logros asépticos de un currículum. Al final, lo que queda es nuestra capacidad de intervenir la realidad, de dejar una marca personal sobre el guion que otros han escrito para nosotros.

Al preguntarle qué le diría hoy a ese niño que construía muebles con cajas de cartón, su respuesta es una declaración de principios sobre la libertad creativa: "Que raye todos los libros que pueda antes de que se los quiten". Es una invitación a no pedir permiso, a intervenir nuestro entorno y a entender que el arte es, ante todo, un acto de presencia.

Y tú, en medio de tus propias tormentas, ¿cuál es esa 'balsa' que te mantiene a flote cuando el oleaje de la vida se vuelve ensordecedor?